Yeimi canta en las calles de Tulancingo para pagar la universidad y cumplir su sueño

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noticias tulancingo detras del Tule Nathali Gonzáles

Tulancingo, Hgo.- Entrar a la universidad y estudiar música es la ilusión de Yeimi Luqueño, una voz cuyo escenario es una calle del centro de Tulancingo, hace más de un año.

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En una tapa de plástico junto a un amplificador y las frases: “Ayúdame a seguir cantando”, “Ayúdame a ir a la universidad”, la joven de 19 años pide a las personas depositen una moneda para cumplir su sueño.

“Estoy juntando para mis estudios, necesito comer y para mis cosas personales”, expresa la cantante, originaria de la colonia El Paraiso, en Tulancingo, quien encontró en las calles un modo de sobrevivir.

“Mi mamá y mi hermano enfermaron de Covid, nos quedamos sin dinero y no he podido entrar a la universidad”, cuenta mientras programa sus pistas musicales para comenzar a cantar.

La familia de Yeimi por fortuna está bien, menciona. “Fue muy difícil estar aislada y al mismo tiempo pendiente de los dos, se recuperaron pero no podían trabajar. Mi mamá me apoya, ella quisiera hacer más por mí, pero económicamente no se puede”.

Lo más complicado, refiere la joven baladista, es conseguir que le permitan cantar en las calles del Jardín La Floresta, en el centro de Tulancingo, “muchas veces me han quitado de ahí”.

Yeimi señala que en tiempos de pandemia sin duda las calles vacías paralizaron en un primer momento la vida de los artistas callejeros. “Los días de confinamiento sobreviví a base de mis ahorros”.

“La gente me apoya, aunque antes recaudaba más, yo creo es porque ahorita la gente no tiene dinero. Intento estar todos los días, para obtener más recursos, también trabajo en un proyecto de pintar tenis a mano y de ahí sale algo”.

Sin embargo, pese a las adversidades, Yeimi asegura “no pienso descansar hasta entrar a la universidad”.

A la joven le gusta cantar desde que tenía 8 años, “igual cuando iba a la prepa cantaba en un puente, para desayunar. En mis horas libres para pagar las copias, para comer algo”, recuerda.

Ahora su mayor anhelo en la vida, es entrar a la escuela de Música del Estado de Hidalgo, porque las materias que ahí ofrecen llaman más su atención, composición musical y música especializada en didáctica, comenta.

Yeimi agradece el trabajo remunerado por los que detienen su trayecto para depositar una moneda por su arte, y desea concluir la conversación con un mensaje para la juventud:

“Que se cuiden mucho y cuiden a su familia porque muchas veces se confían que no les pasa nada pero se reúnen y pagan los que sí se cuidan. Yo quisiera estar en esas clases en línea, les diría a quienes ahorita estudian que lo aprovechen”.

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